Martín Palermo es uno de los ídolos más cercanos en el tiempo que ha tenido en actividad el fútbol argentino. Con su retiro del profesionalismo, ahora quedan nombres como Juan Román Riquelme o Juan Sebastián Verón. Sin embargo, tal como lo ha marcado su historia, el "Titán" no se fue sin antes dejar un gol inolvidable que además trajo, como no podía ser de otra manera, un récord histórico.
El escenario fue el estadio Centenario de Quilmes, donde el local enfrentaba al "Xeneize" por el Torneo Clausura 2011. El "Cervecero" 2 a 0, que ese 4 de junio se llevaba un triunfo clave para la permanencia. Sin embargo, Palermo agarró el balón a 30 metros del arco y sacó un zurdazo genial que se clavó en el ángulo para desatar el delirio de su gente y así alcanzar los 227 tantos en el fútbol argentino, los cuales le permitieron igualar la línea de José Sanfilippo como el quinto máximo goleador.
El partido luego terminó 2 a 2, pero el resultado fue lo de menos para el "Xeneize". Lo destacado de la tarde fue que el "Loco" volvió a dejar su sello y cuando se pensaba que se iba a quedar con el quinto puesto en soledad, finalmente el tanto en la cancha de Quilmes terminó siendo la última vez que los hinchas de Boca pudieron festejar de su goleador, el máximo en la historia de la institución y el mismo que le hizo vivir grandes alegrías en los "Superclásicos", como así también en los títulos nacionales e internacionales obtenidos con Palermo.
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