Nadie -ni él mismo- podía soñar en ese momento que se convertiría en el Señor Gol, en una pieza fundamental en la historia de Boca, plagada de campeonatos, copas internacionales y mucha, pero mucha gloria.
Porque aquel 1997 fue el principio de una racha de triunfos impresionante. Palermo saldría campeón del Apertura ´98 (ya con Bianchi como DT) y no pararía de hacer goles. Ningún verdadero hincha de Boca se olvida de esos dos goles al Real Madrid en Japón, ni de aquella noche histórica en 2000, la del gol a River por la Copa Libertadores. Ni de sus fulminantes cabezasos, o de aquel gol a Independiente desde mitad de cancha, ni esos partidos donde solo a un loco como él se le ocurre meter tres y hasta cuatro goles.
Palermo no se cansa. Va a buscar lo que otros dejan, insiste, toma riesgos y se equivoca (esos tres penales errados en un mismo partido, con la camiseta argentina). Palermo puro sacrificio, entrega y gol y por eso la hinchada xeneise lo ama. Y por eso es un verdadero grande.
Compilado de fotos y goles de Palermo:
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