Basta de esos ‘fantasmas’ (no son los mismos de River, por supuesto), que generan serios problemas y que repercuten en los partidos. El rendimiento de algunos es depésimo para abajo y así se complica. La mayoría, por no decir casi todos, no quiere más al DT, pero no hace falta perder el torneo ni una clasificación a la Copa Libertadores para que se vaya...
Crédito foto: LV3
Pese a tener todo a favor, dejamos pasar una gran chance para desterrar esos ‘fantasmas’, que no son los del descenso de nuestros primos, pero que sí vienen ocasionándole unos graves problemas a nuestro querido club. Tuvimos el gol tempranero, ese que descoloca todo planteo rival, pero por desatenciones propias, sobre todo en defensa, le dejamos servido el empate que vino otra vez por el juego aéreo. Una más y van…
Hace mucho que vengo manteniendo que Cellay es un regalo del fútbol. En Boca nunca rindió bien, ni siquiera cuando se le entregó la titularidad ante la lesión de Sosa, y ahora volvió a dar muestras de que no tiene que jugar más y que sólo está en el equipo por la falta de “laterales”. Obviamente que no lo es. ¿Cómo vas a cometer esa terrible infracción estando amonestado? Para demostrar aún más lo que digo, la jugada siguiente termina con un contragolpe y gol de Belgrano.
Ya lo dije la semana pasada, el ciclo de Julio César Falcioni está cumplido por muchos motivos. La mayoría de los dirigentes no lo quiere, la mayoría del plantel tampoco y qué decir de la mayoría (o casi toda) de la gente, que lo despidió entre insultos y escupitajos de la Bombonera. Obviamente que con lo terco que demuestra ser, seguirá hasta diciembre y me parece perfecto. Pero listo, se cumplió el contrato, muchas gracias y hasta luego.
Lo que molesta es la actuación de algunos jugadores. Lo mismo que pasó en el primer tiempo con San Martín de San Juan, esta vez se vivió en el complemento con Belgrano. Un equipo arrastrado, desmotivado, sin sorpresa y muy anunciado. Esta vez jugó Cristian Chávez, luego entró Leandro Paredes, también estuvo Pablo Ledesma, un jugador con quite y juego, pero nada de nada.
Tampoco es bueno tener un técnico que pone y saca con una tranquilidad que asombra. Pero acá rescato lo que dijo Agustín Orión al término del partido. Ya es hora de que los jugadores dejen de lado las divisiones y tiren para el mismo lado. Si no quieren al entrenador, que no regalen un campeonato ni hipotequen una clasificación a la Copa Libertadores que tan asegurada parecía estar.
Y acá entra la dirigencia también, por no saber cómo manejar un vestuario que a priori se hacía fácil por no contar con Martín Palermo ni con Juan Román Riquelme.Hoy, todos parecen ser Palermo y Riquelme y andan ‘ventilando’ cuestiones internas. Ojalá a partir de ahora, como dijo Walter Erviti, quien se acordó la fecha pasada de no hablar cuestiones internas ni bancar a su entrenador, sean todos así.
Que se dediquen a jugar, que dejen de lado sus egos y personalismos baratos, porque repito, nadie de este plantel es un Palermo ni Riquelme, y piensen en el bien del club por una buena vez. No hace falta no salir campeón para que Falcioni no siga. De hecho, aunque salga campeón el ciclo estará cumplido y en todo caso, si se decide por renovarle, se estará hipotecando el futuro a perder tres encuentros y que vuelvan los problemas.
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