jueves, 8 de noviembre de 2012

SIN JUEGO NI TRIUNFOS Y EN CRISIS CON LOS JUGADORES, FALCIONI SE QUEDÓ SIN CRÉDITO


La derrota en la Supercopa ante Arsenal, el flojo presente en el Inicial, las finales perdidas, el bajo nivel del equipo en y los conflictos, ponen en duda la continuidad del DT. ¿Bianchi?
Sin juego ni triunfos y en crisis con los jugadores, Falcioni se quedó sin crédito
Desde que asumió en Boca en diciembre de 2010 el ciclo de Falcioni se basó en el éxito deportivo apoyándose en los resultados como manera de disimular las carencias que mostró en el juego desde el comienzo.

El partido por la Supercopa Argentina ante Arsenal era según el entrenador "importante", aunque no creía que el resultado definiera su futuro. El presidente Daniel Angelici,confiado en la previa, hablaba de enfrentar a Real Madrid y explicaba que: "Si nos ponemos de acuerdo seguirá, sino se llamará a otro DT"

Pero esta vez la suerte de los penales no acompañó al "Xeneize" y, más allá de las tres finales disputadas en "el último año y medio", como explicó Falcioni, Boca se volvió de Catamarca con las manos vacías.


Durante los 90 minutos el equipo dejó una mala imagen: no tuvo disparos al arco rival en el primer tiempo y en el segundo contó con dos situaciones, una de Paredes desde (muy) afuera del área y un remate de Acosta tras un error de la defensa luego de un pelotazo.

Boca no se pareció en nada al que le ganó a San Lorenzo y completó otro mal partido, en el cual fue superado por Arsenal, que no viene teniendo un buen desempeño en el Torneo Inicial.

La Supercopa Argentina aparecía para Falcioni como la posibilidad de conseguir un nuevo título –el tercero en sus dos años como técnico- y sumar puntos para la renovación del contrato, pero también como el principio del fin de su ciclo.

En los últimos seis partidos en el Torneo Inicial Boca sumó solo seis puntos y en las próximas fechas se enfrentará con Newell´s, Vélez y Racing, donde se definirá su suerte en este certamen. A cinco puntos del líder con 18 en juego, las posibilidad son reales aunque la carencia de juego complica sus chances.

"Vamos a terminar peleando el campeonato", dijo Falcioni la semana pasada. Este torneo y la clasificación a la Libertadores de 2013 son los únicos objetivos deportivos que le quedan a club de La Ribera en este semestre, y a los que se aferra el entrenador para conseguir la renovación de su contrato luego de diciembre.

Desde diciembre de 2010, Boca ganó uno de los tres torneos locales que disputó. Fue campeón invicto en el Apertura 2011, finalizó séptimo en  el Clausura 2011 con 28 puntos a 11 de Vélez, un semestre donde el mal momento de River –que descendió- hicieron olvidar el rendimiento del equipo.

En el Clausura 2012, se quedó sin nafta en el final y terminó cuartos a cinco puntos del campeón Arsenal, con quien perdió en la anteúltima fecha por 3 a 0 en la “Bombonera”.

En los certámenes internacionales, perdió la final de la Libertadores con Corinthians y fue eliminado de la Sudamerica en su debut en la segunda ronda por Independiente. Y como consuelo ganó la Copa Argentina, con solo dos victorias y cuatro empates.

De los siete trofeos que disputó, conquistó dos y perdió tres en las instancias decisivas. Más allá de algunos buenos pasajes en el Apertura 2011 y la Libertadores, el nivel de juego siempre dejó dudas.

Los conflictos internos

Consumada la salida de Riquelme del plantel en julio de 2012, estalló una guerra interna entre algunos jugadores y el entrenador. Los amigos del enganche y algunos referentes mostraron su descontento con algunas decisiones y el técnico respondió.

Ayer, tras la derrota con Arsenal, Rolando Schiavi, capitán del equipo, repitió críticas: “No jugamos a nada”. El defensor ya había mostrado su descontento con el rendimiento y también con el técnico.


Otro que se peleó con Falcioni fue Clemente Rodríguez, quien lo acusó de no avisarle que iba a ser reemplazado en el entretiempo del Superclásico, pero tras sus declaraciones, el entrenador estalló y mandó un mensaje a todo el grupo: "Acá el que manda soy yo".


Antes Pablo Ledesma fue separado del plantel durante algunas fechas luego de hacer pública su opinión sobre "Pelusa" .  El técnico, a pesar de su decisión inicial, lo indultó y el volante volvió a jugar hasta que se lesionó.

Las peleas se suceden semana a semana y más allá de algunas muestras de apoyo de sus leales, la relación con el grueso del grupo parece irreversible y el ciclo ¿terminado?

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