lunes, 26 de marzo de 2012

DESATIEMPO DE ORION Y GOL




Una salida a destiempo de Orion generó el empate de Lanús. En una noche en la que pintaba para figura, el error lo terminó condenando. ¿Arriesgó demasiado?
Las dos caras de la moneda en 90 minutos. De salvador a responsable directo, para ser claros. Una noche extraña vivió Orion. Pintaba para figura, con sobriedad y seguridad para tapar pelotas clave. Terminó colgándose el cartel de culpable, tras la salida en falso que derivó en el gol de Goltz. Ay, Agustín...
Contragolpe con superioridad numérica de Lanús. Valeri pisa el área con tranquilidad para definir y el 1 ahoga lo que era el empate transitorio, sin siquiera dar rebote. Primeros minutos del segundo tiempo. Pavone patea sólo dentro del área y otra vez el arquero salva el arco, sacando la pelota al córner. Hasta ahí, si no era la figura del partido pegaba en el palo. Pero de ese mismo tiro de esquina que generó sacando una pelota de gol, llegó su segundo fatal. Es que el centro envenenado lo encontró saliendo lejos y mal de su arco, en una zona que no era de su responsabilidad. ¿Arriesgó demasiado? El cabezazo de Goltz, que no hubiese generado mayores preocupaciones si se quedaba bajo los tres palos, terminó poniéndole el sello al resultado.
Vaya paradoja, otra vez sufrió con el juego aéreo que, si se quiere, es justamente la especialidad de la casa. Ya le había pasado contra San Juan, aunque sin consecuencias directas. Ayer, en cambio, falló y el equipo lo pagó caro. “Los errores de los arqueros se notan más que los de cualquier otro jugador, porque te equivocás y la vas a buscar adentro”, dijo alguna vez uno de los famosos pensadores de fútbol constructores de frases hechas, pero seguramente pensando en un caso como el de ayer.
En Boca, la recuperación de la solidez defensiva, aspecto clave en la estructura del equipo campeón invicto del Apertura, se convirtió en una de las deudas del 2012. Los seis goles en contra en 19 fechas del semestre pasado están a años luz de los once recibidos en doce partidos en el comienzo de este año, tanto por situaciones generadas como por la baja de rendimientos individuales que se notan en errores puntuales en el juego. Orion es uno de ellos. Nobleza obliga, no es el responsable de que al equipo le lleguen mucho y seguido, pero sí de que terminen en gol aquellas donde el peligro no es grande. Errores que, como ayer, se pagan caro.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario